viernes, 20 de octubre de 2017

Actividades de prevención para la adicción de la tecnología

A nivel general, es importante tener en cuenta la necesidad de:
  • Potenciar en nuestros hijos actividades de ocio saludable (deporte, lectura, manualidades, actividades al aire libre, …)
  • Establecer con ellos una relación de confianza que nos permita hablar y dialogar de forma sincera y abierta.
  • Controlar los tiempos de uso.
  • Tener en cuenta la importancia de nuestro modo de actuar. Nuestros hijos nos tienen como modelos y tienden a imitar nuestras propias conductas.
  • Ayudarles a desarrollar una adecuada autoestima y unas buenas habilidades sociales que les permitan el desarrollo de buenas relaciones interpersonales.


    A)    INTERNET
    • Romper con las rutinas de conexión: si el menor enciende el ordenador nada mas levantarse para comprobar su correo electrónico, debemos intentar que lo haga después de haberse duchado, o al terminar de desayunar...
    • Utilizar señales y alarmas que le indiquen al adolescente que ha pasado su tiempo y debe de desconectarse.
    • Ayudar al menor a elaborar un horario realista dentro del cual se contemple no solo el tiempo dedicado a navegar, sino también otras actividades como el estudio...
    • Enseñarle al menor la capacidad formativa de la red, incluyendo Internet como una herramienta de ayuda al estudio y a la formación.
    • Instalar filtros de contenido que impidan a los menores el acceso a páginas con contenido no adecuado.


    B)    TELEFONÍA MÓVIL
    • Retrasar al máximo la edad de posesión del móvil
    • Hacer que los menores asuman la responsabilidad del coste de las llamadas: Fomentar que hagan cosas para conseguir dinero para el saldo (ej: por ordenar la habitación, por sacar la basura…).
    • Pactar el modelo de móvil: buscar un terminal adecuado para su edad.
    • Marcar límites a la “personalización” del teléfono (compra de melodías, fondos y logos, carcasas, fundas…).
    • Facilitar la toma de conciencia del tiempo que pasan hablando y mandando mensajes.
    • Delimitar los espacios de uso.


    C)    VIDEOJUEGOS
    • Poner la consola o el ordenador en un espacio común, de este modo, facilitamos la interacción con los padres y la posibilidad de que estos “controlen” indirectamente cómo, cuándo y con quien se juega
    • Jugar con ellos, compartir emociones y transmitiendo de esta forma nuestro punto de vista
    • Limitar el tiempo dedicado a jugar. Pactar con ellos la duración del juego y hacerles conscientes del tiempo que pasan jugando.
    • Informarse del nivel de violencia, la edad mínima y las habilidades requeridas por el videojuego, antes de comprarlo.


    D)    TELEVISIÓN

    • Poner la televisión en un espacio común de la casa. Evitar que los menores tengan su propio aparato en su habitación.
    • Dedicar tiempo a ver la televisión con nuestros hijos y hablar con ellos acerca de lo que se está viendo, ayudándoles, de este modo, a reflexionar acerca de los contenidos.
    • Limitar el tiempo de uso. Evitar mantenerla encendida de forma permanente, aunque no se le esté prestando atención.
    • Ver la televisión con un objetivo concreto (por ejemplo: una serie determinada), no “ver por ver”.
    • No utilizar la televisión mientras se está comiendo. Aprovechar estos momentos para el diálogo familiar.


    ¿QUE HACER?

    Abstinencia de una aplicación en particular: No podemos impedir que los adolescentes hagan uso de las nuevas tecnologías, por lo que, una vez detectado el problema, es importante tener en cuenta que es lo que lo está generando.
En un primer momento, mientras ensañamos al menor a retomar el control sobre su conducta, es adecuado impedirle que haga uso de la aplicación que le genera el problema.

Por ejemplo, al detectar que un menor presenta un problema de adicción a Internet, vemos que éste pasa la mayor parte del tiempo chateando. En un primer momento, debemos de impedirle que, cada vez que se conecta, entre en un chat. Sin embargo, no debemos de impedirle que vea su correo electrónico o que navegue buscando información para un trabajo.

    Limitar el tiempo de uso: es importante que el menor se haga consciente de la diferencia entre el uso y el abuso. Para ello, es conveniente dialogar con el para poder llegar a un acuerdo acerca del tiempo de uso que se considera adecuado.

Una vez determinado el tiempo, es importante que le ayudemos a responsabilizarse de ello. El uso de señales externas, por ejemplo un despertador, que le avisen del tiempo, puede ser una buena estrategia para ayudarle a lograrlo.

    Listado de consecuencias de la adicción y de actividades que ha dejado de hacer: en ambos casos, el objetivo es ayudar al menor a tomar conciencia de las consecuencias negativas de su conducta y de las ventajas de hacer un uso adecuado de las nuevas tecnologías.


    Creación de un nuevo estilo de vida: la persona que tiene un problema de adicción a las nuevas tecnologías, lleva un tiempo dedicando todo su tiempo libre a ello. Es importante que le menor cambie su estilo de vida y que retome las actividades que ha dejado de hacer como
consecuencia de su problema. También es conveniente que pueda probar nuevas alternativas de ocio incompatibles con el uso abusivo de las nuevas tecnologías.

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